when in singapore

(top – Blanco)

Sometimes I visualize a plan in my head and I really need to make it happen. When we first landed in Singapore I though that would be an awesome idea to visit the zoo and see the pandas. I had never seen a panda before and we did not have much time left over the weekend.

I still do not know how I manage to wake up early on sunday after a big night out at Telok Ayer area. I had a quick shower while Simon was still asleep, I put on any clothes I could find on the darkness of our room and I crossed the whole city by myself in a taxi.

When I got there I realized my clothes didn’t match and I my whole outfit was more like Amy Winehouse on her latest days. It was one of those moments where I felt so lucky and free to be on the other side of the planet and not knowing absolutely anyone.

A veces me pasa que se me mete una idea en la cabeza y no hay quién me la saque. Yo creo que es de ser la hija pequeña, o de hermana consentida. Cuando aterrizamos en Singapore aún en el taxi y tras ver un anuncio del panda Kai Kai pensé que sería una buena idea ir al zoológico. Me pareció un gran plan.

Simon, en cambio, pensó que ya me había olvidado cuando el domingo por la mañana, tras una noche divertidísima recorriendo los bares de Telok Ayer (el barrio de moda) no sé cómo ni de qué manera me levanté, me duché y me vestí a oscuras con lo primero que encontré.

Cogí un taxi me crucé toda la ciudad y al bajar me di cuenta de que mi look no era del todo apropiado, sino más bien se parecía al de Amy Winehouse en su última etapa. Todo un cuadro, o mejor dicho fue uno de esos momentos en los que te alegras de estar en la otra punta del mundo y que nadie te conozca.